El viernes tuvimos de nuevo a los mayores de la familia por el cole, esta vez para ir preparando nuestra fiesta más esperada: ¡San Isidro!
Y es que no se nos ocurría nadie más castizo y que supiera más sobre esta tradición, que nuestros abuelos y abuelas...
¿Creéis que superaron el reto?
¡Vaya si lo hicieron! Se remangaron la ropa para hacer mezclas imposibles, se atrevieron a recortar sin miedo a cambiar de "look" (bueno, algunos con un poquito...) y hasta se tiraron al suelo con nosotros ¡y sin quejarse!
¡Y así de bonitos nos quedaron nuestros mantones!
Gracias una vez más por acompañar a vuestros nietos y nietas con ese cariño que solo vosotros y vosotras sabéis dar. Vuestra presencia en esta etapa tan bonita de su vida es un regalo que deja huella para siempre: cada abrazo, cada consejo y cada sonrisa les enseña el valor de la familia, ese refugio lleno de amor y sabiduría que les hace sentirse tan especiales.
¡Y aquí tenéis un pedacito de nuestro día en la granja!


No hay comentarios:
Publicar un comentario